Melodijeron


Estamos en el mes de Halloween, por lo que todo lo tenebroso nos parece atractivo. Y si a esto se sumamos la fiebre que desató la nueva temporada de American Horror Story, tenemos la excusa perfecta para hurgar en macabras historias.

EL extraño caso de ELisa Lam

Existen sucesos, que son tan misteriosos y extraños, que sacuden nuestra mente por días. El caso de Elisa Lam, es uno de ellos

El 21 de febrero de 2013, esta joven estudiante de 21 años, procedente de la ciudad de Vancouver, Canadá, fue descubierta sin vida en el interior de un depósito de agua, en la azotea del tristemente célebre “Cecil Hotel” de Los Angeles.

El forense del condado de la ciudad, dictó que fue debido a un accidente. “Muerte por ahogamiento”. Y agregó, que no fueron encontrados rastros de alcohol o de drogas en su organismo durante la autopsia.

Sin embargo, hay mucho más en esta historia, de lo que se puede apreciar a primera vista en los informes hechos por la policía.

La primera de las evidencias que debe ser considerada, es una grabación de vigilancia del ascensor del hotel que registró los movimientos de Elisa, tan sólo unos instantes antes de que ésta perdiera la vida.

El video, de unos cuatro minutos, que acompaña a esta nota, muestra a Elisa presionando los botones del ascensor y aguardando el inicio del movimiento del mismo. Al ver, que no se cerraban sus puertas, se puede apreciar como la joven empieza a comportarse de una manera que, por lo demás, resulta bastante extraña.

Al principio, Elisa entra en el ascensor y toquetea algunos de sus botones. Luego, espera a que arranque. Pero, por alguna extraña razón, las puertas del ascensor no se cierran. A la sazón, comienza a observar a su alrededor, como si ella estuviera aguardando a alguien o, lo que pudo ser aún peor, escondiéndose de ese alguien.

A continuación, empieza a mover sus brazos y manos de una forma extraña, casi inhumana. Como si se encontrara hablando con alguien, con algo, o con la nada más absoluta... Entonces, sale de plano y, justo en ese momento, las puertas del ascensor se cierran y éste empieza a funcionar nuevamente.

Poco después de lo sucedido en el vídeo, Elisa, aparentemente tuvo acceso a la azotea del hotel, se subió al tanque de agua y, de alguna manera, terminó ahogándose. Su cuerpo, fue encontrado dos semanas después de su muerte, al quejarse los huéspedes del desagradable sabor y color del agua del hotel. Increíble.

Analizando el video de vigilancia del hotel, la mayoría concluiría que la mujer se hallaba bajo el influjo de las drogas. Sin embargo, Elisa no tenía antecedentes por drogadicción y su autopsia concluyó que las drogas no estaban presentes en su organismo en el momento de la muerte. Pero, cuando uno revisa el contexto y las circunstancias de esta muerte, las cosas se tornan aún más macabras.

Construido en la década de 1920 para atender a “hombres de negocios que venían a la ciudad a pasar una noche o dos”, el Cecil Hotel rápidamente fue eclipsado por hoteles mucho más glamorosos. Situado muy cerca de la infame área de Skid Row, el hotel comenzó a alquilar habitaciones para temporadas largas, a precios baratos, una política que atrajo a una multitud de gente de dudosa reputación.

El prestigio del hotel pasó, rápidamente, de “sospechoso” a “mórbido”, cuando llegó a ser célebre por los numerosos suicidios y asesinatos que allí tenían lugar. Así como por ser el lugar escogido para alojarse por famosos asesinos en serie.

“Parte de su sórdida historia, involucra a un par de asesinos en serie, Richard Ramírez y Jack Unterweger.

Ahora condenado a muerte, Ramírez, apodado como “el acosador nocturno”, vivía en una habitación del último piso del Cecil Hotel, en 1985. Pagaba 14 dólares la noche. En un edificio lleno de gente que iba y venía, permaneció inadvertido mientras acechaba y mataba a sus 13 víctimas femeninas. Richard Schave, nos relata: “Arrojaba su ropa ensangrentada en el contenedor de basura, al final de la noche y regresaba al hotel por la puerta trasera”.

Jack Unterweger, era un periodista que cubría el crimen en la ciudad de Los Angeles para una revista austríaca, en 1991. “Creíamos que vivía en el Cecil Hotel, en homenaje a Ramírez”, nos cuenta Schave. Se le culpó de asesinar a tres prostitutas en Los Angeles, mientras se alojaba en el Cecil.

En los años 50 y 60, el Cecil era conocido como un lugar al que la gente iba para saltar desde una de sus ventanas para suicidarse.


Helen Gurnee, de 50 años, se abalanzó por una ventana del séptimo piso, aterrizando en la marquesina del Hotel, el 22 de octubre de 1954.

Julia Moore, saltó desde la ventana de su habitación en la planta octava, el 11 de febrero de 1962.

Pauline Otton, de 27 años, saltó desde una ventana del noveno piso tras una discusión con su marido, el 12 de octubre de 1962, cayendo sobre George Gianinni, de 65 años, que caminaba tranquilamente por la acera, 90 metros más abajo. Ambos murieron al instante.

También se perpetró el asesinato de uno de sus residentes. “Pigeon Goldie” Osgood, un telefonista retirado, que era conocido por proteger y alimentar a las palomas en un parque cercano. Fue hallado muerto en su desvalijada habitación, el 4 de junio de 1964. Había sido apuñalado, estrangulado y violado. El crimen sigue sin resolverse”.


El caso de Elisa Lam es otro capítulo que se añade a la sórdida historia del hotel y que puede llevar a preguntarnos: “¿Qué diablos pasa en este lugar?”.

Lo cierto es que las personas que han visitado este hotel aseguran haber sido testigos de extraños fenómenos como, por ejemplo, la experiencia de este turista:

“Quería pasar varias noches en el Cecil Hotel. Una de las noches estaba en mi habitación, y desperté con la extraña sensación de que estaba siendo estrangulado. Estaba bañado en un sudor frío y no podía moverme ni pedir ayuda. Literalmente pensé que iba a morir en ese cuarto. Por último, me sentí liberado. Salí corriendo de la habitación y bajé a la recepción donde se encontraba la recepcionista del turno de noche. Después de recuperar el aliento, le conté a la empleada lo que había sucedido. La recepcionista me dijo que, en realidad, alguien había sido asesinado en esa habitación. No dormí ninguna noche más en el hotel”.

 

LA PELICULA “DARK WATER”

La historia de Elisa Lam es inquietantemente similar a la de la película de terror, Dark Water, de 2005. Dahlia, la protagonista principal de la película, se muda a un edificio de apartamentos con su hija Cecilia. Ambos nombres son relevantes. “Black Dahlia” es el apodo con que se conoce a Elizabeth Short, una mujer que fue víctima de un brutal asesinato en 1947 y que, por sus características, pudo ser parte de un tétrico rito. El caso nunca fue resuelto. De acuerdo a “L.A. Observed”, se rumoreó en la época, que la mujer estaba en el Cecil Hotel justo antes de perder la vida.

“La Dalia Negra”, Elizabeth Short, se cuenta en algún que otro libro, vagaba por el Cecil y estuvo bebiendo en el bar contiguo antes de que desaparecer en 1947. Aunque, los historiadores culturales, Kim Cooper y Richard Schave de Esotouric, dicen que esto no es más que un simple rumor”.

En la película, el nombre de la hija, Cecilia, es, obviamente, muy similar al nombre del Hotel de marras.

Tras mudarse a su nuevo apartamento, Dahlia descubre un líquido oscuro goteando del techo de su cuarto de baño. Indagando, finalmente logró descubrir que una joven, llamada Natasha Rimsky, se había ahogado en el tanque de agua situado en la azotea del edificio, causando la extraña tonalidad del agua. El propietario del edificio, que conocía el hecho, se negó a tomar medidas. El cuerpo sin vida de Elisa Lam, también estuvo en el tanque de agua, por más de dos semanas, causando las quejas de los huéspedes del hotel debido al mal sabor del “agua negra”.

El final de la película, también es extrañamente relevante: El mal funcionamiento del ascensor del edificio de apartamentos y el fantasma de la madre de Cecilia trenzando sus cabellos. Es acaso, la muerte de Elisa Lam, uno de esos asesinatos rituales reflejados sincrónicamente en esta película?

 

OTRA EXTRAÑA COINCIDENCIA

Poco después del hallazgo del cuerpo de Elisa Lam, se desató un brote mortal de tuberculosis en Skid Row, cerca de Cecil Hotel. Probablemente, no van a creerlo, pero el nombre del kit de prueba utilizado en este tipo de situaciones es: LAM-ELISA. ¡Esto es sincronicidad hardcore pura!

 

¿NO HAY JUEGO SUCIO?

Las autoridades de la ciudad, dictaminaron en junio de 2013, que la muerte de Elisa Lam fue accidental y que “muy probablemente sufría bipolaridad”. Dicho esto, aún quedan algunas preguntas sin respuesta. ¿Cómo Elisa, que obviamente no estaba en sus cabales, termina en el tanque de agua de un hotel, en una zona vedada al público?

Un periodista relataba en su reportaje, que el área de la azotea del hotel está protegida por un sistema de alarma y que el tanque de agua es bastante difícil de alcanzar. Entonces, ¿cómo llegó Elisa a esa zona? Y, más intrigante aún, ¿cómo cerró la tapa del tanque de agua, desde su interior?

Como suele suceder en estos casos de muertes tan extrañas, las autoridades han sido muy reservadas y pocos transparentes durante esta investigación. Pero, ¿Qué fue lo que realmente sucedió? ¿Por qué existen tantas coincidencias extrañas? ¿Por qué Elisa Lam actuó tan extrañamente en el ascensor? ¿Tuvo un carácter ritual esta muerte? ¿Por qué el Cecil Hotel es un caldo de cultivo para este tipo de historias? ¿Están sucediendo en el hotel fenómenos paranormales que implican a entidades oscuras?

Todo parece ser un gran misterio y las autoridades al parecer no quieren investigar más. Tal vez, deberíamos citar aquí el lema que aparece en uno de los carteles de la película “Dark Water”: “Algunos misterios están destinados a no ser resueltos”.

via http://www.ay-va.pareymedia.com/news/supernatural/noticia-la-macabra-historia-del-cecil-hotel.htm#.Vh2-Kytai-c